Visita guiada.
Bienvenidos.
Mi nombre es Simón y hoy tendré el placer de acompañarles durante la visita.
Antes de empezar, una pequeña advertencia: en este museo no encontrarán grandes obras de arte. No hay Picassos. No hay Velázquez (¿soy wapa o qué?). No hay pantallas interactivas. Ni siquiera audioguías con inteligencia artificial.
Aquí solo conservamos objetos costumbristas. Cotidianos. Kitsch. Eso sí, todos con una habilidad extraordinaria: son capaces de devolverte un verano entero en menos de un segundo.
Si son tan amables, síganme.
La visita está a punto de comenzar.